¿Qué sucede si se aplica demasiada presión con la pistola sobre las graseras, dañando los retenes internos del cojinete?
Cuando se aplica demasiada presión con la pistola de engrase y se dañan los retenes (sellos) internos del cojinete, se desencadena una reacción en cadena que compromete seriamente la vida útil del rodamiento.
Esto es exactamente lo que sucede paso a paso:
1. Pérdida del efecto de sellado
El retén tiene la función principal de mantener la grasa dentro del cojinete y evitar que entren contaminantes. Al romperse o deformarse por el exceso de presión, el rodamiento queda totalmente expuesto.
2. Contaminación inmediata
Un sello roto es una puerta abierta. Con el equipo en funcionamiento, comenzarán a ingresar elementos abrasivos del entorno:
- Polvo y tierra.
- Humedad o agua (provocando corrosión interna).
- Partículas metálicas o residuos del trabajo diario.
3. Fuga de lubricante (Efecto «Lavado»)
A medida que el cojinete trabaja y se calienta, la grasa pierde viscosidad (se vuelve más fluida). Al no haber un retén que la contenga, la grasa se escapará del rodamiento. Irónicamente, el intento de lubricarlo terminará dejando al cojinete trabajando en seco.
4. Fricción, alta temperatura y falla catastrófica
Sin la cantidad adecuada de grasa y con contaminantes raspando las pistas y las esferas/rodillos, la fricción aumentará exponencialmente:
- El cojinete empezará a calentarse en exceso.
- Se escuchará un zumbido o chillido metálico.
- Finalmente, las pistas se desgastarán, el cojinete se desalineará o se terminará engranando (clavando) por completo, lo que puede dañar también el eje o la masa donde está alojado.
Señales de alerta en el momento: Si al usar la pistola de engrase notas que la palanca se pone extremadamente dura, o ves que la grasa empieza a brotar con fuerza por los lados del sello del rodamiento, detente inmediatamente. El sello ya ha cedido o está a punto de hacerlo.
Para evitar esto en equipos críticos, se recomienda utilizar pistolas de engrase con manómetro o instalar graseras de alivio de presión, las cuales expulsan el exceso de grasa hacia el exterior antes de que la presión interna sature y rompa los retenes del rodamiento.

