¿Cómo almacenar correctamente estos equipos para evitar grietas en el revestimiento?
El almacenamiento inadecuado de equipos de caucho y polímeros —especialmente componentes flexibles como mangueras hidráulicas e industriales— acelera el envejecimiento de los polímeros, provocando la pérdida de plastificantes, la rigidez del material y la aparición de microgrietas en el revestimiento exterior.
Para garantizar la integridad estructural y evitar que la cubierta o el tubo se agrieten, se deben seguir rigurosamente los siguientes factores críticos de control ambiental y físico:
1. Control Ambiental y Climático
- Temperatura de almacenamiento: El rango óptimo debe mantenerse estable entre 10 °C y 25 °C.
- Riesgo: Las temperaturas superiores a 30 °C aceleran la degradación térmica y molecular del caucho. Por el contrario, descensos por debajo de los 0 °C vuelven al material extremadamente frágil, propenso a agrietarse ante cualquier mínima manipulación o tensión mecánica. Evite fuentes de calor directo (calefactores, calderas o paredes expuestas al sol intenso).
- Humedad relativa: Debe controlarse entre el 50% y el 70%.
- Riesgo: Un ambiente excesivamente húmedo favorece la corrosión de las mallas metálicas de refuerzo internas (en mangueras malladas o con espiral de acero), lo que indirectamente deforma y tensiona el revestimiento exterior. Un ambiente ultra seco también puede generar microfisuras superficiales por pérdida de humedad relativa interna.
- Ausencia de radiación UV y luz artificial: Las mangueras y componentes deben resguardarse en la oscuridad o penumbra.
- Riesgo: La luz solar directa y la radiación ultravioleta (UV), así como lámparas de alta intensidad (como descargas de mercurio o sodio), rompen los enlaces químicos de los elastómeros, resecando la cubierta y generando el característico craqueo o cuarteo superficial.
- Protección contra el Ozono ($O_3$): El almacén debe estar completamente libre de equipos que generen descargas eléctricas o arcos (motores eléctricos de escobillas, generadores de alta frecuencia, interruptores de alta tensión o equipos de soldadura).
- Riesgo: El ozono es altamente corrosivo para el caucho bajo tensión, atacando los dobles enlaces de las cadenas poliméricas y provocando grietas profundas orientadas perpendicularmente a la tensión mecánica.
2. Posicionamiento Físico y Soportes Mecánicos
- Almacenamiento en suspensión (Colgadas): La mejor práctica para longitudes moderadas es colgarlas en soportes curvos de amplio radio (ganchos tipo consola o estantes tubulares) para evitar tensiones de cizallamiento en un solo punto.
- Control del Radio de Curvatura: Si se almacenan enrolladas en bobinas o carretes, nunca se debe superar el radio de curvatura mínimo especificado por el fabricante. Forzar curvas cerradas estira la capa exterior del revestimiento y comprime la interna, deformando permanentemente la estructura y predisponiéndola a la rotura prematura.
- Formato de bobinado en «O» o en «8»: Para tiras largas en suelo o tarimas, se recomienda emplear patrones de tendido amplios o bobinas industriales adecuadas, evitando giros forzados o nudos que torsionen la manguera sobre su propio eje longitudinal.
3. Aislamiento Químico y Ambiental
- Separación de contaminantes: El área de almacenamiento debe mantenerse estrictamente aislada de disolventes, ácidos, álcalis, combustibles, aceites y grasas o vapores químicos. El contacto directo o la exposición prolongada a estos elementos degrada químicamente los compuestos poliméricos del revestimiento, ablandándolos o volviéndolos quebradizos.
- Control de plagas: Asegure perímetros limpios libres de roedores o insectos, ya que suelen morder o desgastar las cubiertas protectoras de materiales elastoméricos y plásticos.
4. Preparación y Gestión del Inventario
- Rotación de stock (Sistema PEPS / FIFO): El caucho envejece de manera natural con el tiempo, incluso sin uso (fenómeno de vulcanización continuada o envejecimiento en estante). Organice el inventario para utilizar primero los lotes más antiguos.
- Sellado de extremos: Utilice siempre tapones protectores herméticos en las conexiones o acoples de los extremos. Esto evita tanto la entrada de polvo, humedad y agentes oxidantes al tubo interior como la acumulación de aire seco estancado que pueda comprometer la flexibilidad de las capas internas.